¿QUÉ HACER PARA CONFIAR MÁS EN LA VIDA?

POR OLGA MARIA FERNÁNDEZ ARELLANO
06/06/2024

CONFIANZA EN LA VIDA, AUTOESTIMA, PROSPERIDAD, AUTOAMOR

¿Qué hacer para confiar más en la vida?

 

La confianza en la vida es una mezcla de fe en que la prosperidad es natural, la alegría natural de estar vivo y el conjunto de acciones que llevas a cabo enfocadas en tu abundancia a todos los niveles.

Me sorprendí a mí misma cuando conseguí describir esta emoción a una amiga por primera vez y le dije: eso que sientes es neutralidad.

 

Cuando confías en la vida misma, todo es neutro, no hay drama ni saltos de alegría exagerados, hay una emoción de que todo es tal y como debe ser en este momento.

 

Nuestra realidad exterior es el reflejo de nuestros pensamientos, si nuestros pensamientos sobre las circunstancias han dejado de tener apego y drama, pasas a tomar distancia de todo para sentir relajación. Te relajas porque tus propios pensamientos ya no te amenazan ni te meten prisa, haciéndote creer que es cierto lo que piensas.

 

¿Quieres herramientas para ayudarte con esto? Puedes empezar con papel y bolígrafo y hacer una lista de los pensamientos que había detrás de todas esas situaciones en las que temías lo peor y estabas en escasez.

 

¿Te sientes defraudado con la vida? ¿Crees que te debe algo que aún no te ha dado? Por favor, sé sincero. Te ayudo contándote que durante mucho tiempo yo tenía la sensación de que la vida no me entregaba todo lo que yo quería a cambio de todos los esfuerzos que yo estaba haciendo.

 

Parecía que la vida y ciertas personas me debían algo. Empecé a confiar en la vida cuando acepté que esas “ciertas personas” nunca iban a cambiar y para ellas yo nunca sería suficiente porque para ellas nada nunca es suficiente. COMPRENDÍ QUE NO ERA ALGO PERSONAL EN CONTRA MÍA, era como eran y mi papel era atravesar EL DUELO de la idea que debía morir en mí: “YO LOS PUEDO CAMBIAR”.

 

Un dolor tremendo atravesó mi corazón durante semanas, esto iba mucho más allá que un simple aceptar, iba de ir al inconsciente y desterrar todas las ideas sobre que YO PUEDO CAMBIAR ALGO EXTERIOR o a otro.

Lo único que podemos cambiar son las creencias que tenemos de las personas, cosas, vida,…

 

¿Se puede aprender a pensar, a elegir las creencias? Sí, y se hace tras el trabajo de ser consciente y darte cuenta cada vez que piensas de la manera que quieres dejar de pensar. Verlo y requeteverlo es la clave. Ahí comienzas a ver que ese pensamiento no te está beneficiando y surge la magia de un espacio en que puedes elegir un pensamiento nuevo, uno que te conviene.

 

Convertirse en un tipo de persona que confía en la vida trata de darse cuenta de cómo pensamos y actuamos para poder elegir otro pensamiento y acción distinta. Esto que he escrito parece tan fácil, pero solo se consigue con perseverancia diaria, a cada segundo.

 

La confianza en la vida viene además atraída por un estado mental y emocional que debes entrenar: satisfacción por el aquí y ahora, tal y como es todo.

 

¿Incluso si todo está patas arriba debes tener satisfacción? Pues sí, porque la satisfacción de la que te hablo es la de saber que el pasado no pudo ser de otra manera porque no eras consciente y el presente es perfecto y no mide ni tu valía personal ni te hace insuficiente.

 

La abundancia en la vida funciona igual, no la atraes si sientes insatisfacción por el presente.

Quien confía en la vida ha dejado de hacer pedidos como si fueran comida rápida, sabe que se lo traerán pero no sabe que no lo traen en moto, que tiene que salir a buscarlo y que tiene que sembrar y trabajar la tierra de lo que se va a comer.

 

No atraes lo que deseas, atraes lo que eres.

 

La confianza en la vida te pide que juegues cada día incluso sabiendo que vas a perder, y eso hay egos que no están dispuestos a hacerlo.

 

La vida no está a tu favor o en contra. Está sencillamente, pasan cosas que tú las catalogas como buenas o malas, y mentalmente crees que cuando son malas es que la vida no está a tu favor.

 

La vida siempre está y las etiquetas que tú le pones son tu problema.

 

Las adversidades no son motivo de desconfianza para quien entiende que a veces es invierno y a veces verano, y eso no te hace no ser próspero, malo, torpe, pobre,… eso lo que hace es que un día llueve y otro sale el sol, y punto.

La creencia es que todo ha de ir de color de rosas y con melodía de violines las 24 horas del día, 365 días al año. Y quieres pensar que a otros siempre les va bien y no se equivocan o flaquean porque tu mirada solo quiere enfocarse en eso y justificar tu victimismo y emoción de desconfianza en la vida.

 

Tu mirada siempre va a encontrar lo que quieras justificar. Es su modus operandi.

Si quiero justificar que la vida me trata muy bien, tendré el foco en todas las cosas buenas que me pasan y agradeceré las bendiciones que mantengo, aunque no me pase ninguna nueva.

 

Parecemos niños pequeños esperando novedades positivas de la vida, mirando la puerta de la clase, a ver si alguien entraba por la puerta para darnos una alegría con que la clase se paraba.

Quien confía en la vida sabe que ante algo más difícil también lo resolverá, lo mismo que lo hizo con lo fácil. Y si sigues mirando alrededor y viendo gente que no resuelve cosas difíciles y crees que todo le resulta fluido, te estás engañando de nuevo, lo que pasa es que no se queja por todo y se reserva la energía para confiar y actuar para resolverlo. Son un tipo de persona que no se la ve en la multitud quejándose.

 

Otro concepto súper importante, LAS PERSONAS QUE CONFIAN EN LA VIDA CONFIAN EN SÍ MISMAS, no porque se consideren con capacidades extraordinarias, sino porque tienen autoconocimiento, se conocen en lo bueno y lo malo, se protegen de sus egos y tienen acciones que les provocan exigirse a sí mismos amarse, superarse, respetar sus sueños,…

Piensa esto: cuando tachas a alguien de prepotente y que se tiene en alta estima, la pregunta es ¿por qué te tratas tan mal a ti mismo, renuncias a amar la vida y a ti mismo y no te das permiso a tener acciones y voluntad hacia tus metas?

La prepotencia que ves en otros es el odio que te procesas a ti mismo, mientras otro se da permiso para amarse, confiar en su voluntad de amar la vida y permitir los fallos.

 

Quien confía en la vida realiza acciones enfocadas sabiendo que puede perder tiempo y dinero, pero nunca vida, porque la ha usado, mientras otros la desgastan de no usarla.

Esas personas se elogian a sí mismas por tener nuevos problemas porque eso es muestra de que están usando la vida y creciendo con ella.

 

Quien confía en la vida no necesariamente siempre tiene la cuenta corriente a rebosar, sus ceros cambian pero su satisfacción por estar vivo y usar su voluntad los ancla en la abundancia y la prosperidad.

Confiar en que la vida siempre te va a dar no te da derecho a despreciar o malgastar lo que tienes hoy. Cuanto más sientes que lo que vives no te pertenece, es una concesión, un regalo a X años, y lo puedes usar pero no lo puedes destruir o malgastar.

 

Quien confía en la vida reserva parte de su valor para los días nublados y se capacita en una mejora constante de sus capacidades para sacarle el máximo provecho a la vida. Además, pone los recursos que la vida le da a generar más de lo mismo, y sobre todo hace algo que te triplica la confianza en la experiencia vital: lo comparte.

Hay una cualidad más que tienen estas personas, están enfocadas en deseos concretos y son muy poco dispersas. Tienen la humildad de abarcar lo humanamente posible según el corazón, no el ego.

 

La vida es infinita y hay para todos, y esto es lo que tienen integrado estas personas. Se alegran por cada prosperidad del amigo y del enemigo, no sienten que falte nada ni se impacientan, saben que su pedido tiene otros tiempos, gastos de transporte y fabricación y siguen aportando al regalo que se les ha hecho con nacer mientras llega lo que desean.

Cuando tienen miedo se recuerdan sus capacidades mentales, emocionales, espirituales,… entrenan las que tienen flojas o piden ayuda a quien ya antes lo ha hecho. Saben que conocimiento y nuevas acciones les sacarán de esos miedos.

No se decepcionan y tiran la toalla porque duermen muy tranquilos sabiendo que están haciendo todo lo que en sus manos y espíritu es posible. Afrontan los problemas con ánimo y están satisfechos con mucho menos que los que no confían en la vida.

 

Y tengo que añadir algo que integré hace muy poco y es que como están preparados para lo peor, cuando lo peor llega parece que les sigue yendo todo siempre bien.

 

Aún no lo sé con certeza, pero creo que es porque cuando pierden siempre aprenden la lección y se ocupan de ello.

Para concluir, creo que das el primer paso para confiar en la vida cuando dejas de quejarte de ella. Entonces comprendes que no es perfecta, que nadie lo es y haces lo mejor que puedes con lo que tienes y eso te llena el alma.

Un alma que siente que evoluciona sabe que le quedan guerras que batallar y premios que recoger, pero nada importa cuando es por una voluntad interior que no se puede explicar y que aún nadie ha podido demostrar qué es lo que da vida al latido de ese corazón interior.

 

Soy Olga Fernández y ayudo a las personas a que transformen su vida recuperando la fuerza de su corazón. Si confías en tu corazón y su poder, entonces confiarás en la vida. Recupera tu fuerza.

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